Marzo / March

Bajo la producción de Alexa Kuve y dirigida por Larry Villanueva, El cuento de René es una obra basada en los cuentos de René Ariza (1940-1994). René nació en El Cerro. En 1967 obtuvo el Premio Teatro de la UNEAC con La vuelta a la manzana. Conocí a René durante una lectura dramatizada que hizo el propio actor en la Sala Hubert de Blanck en El Vedado. Era un joven espigado con un humor muy afilado, satírico y burlón, pero ingenuo, fuera de la realidad. Delante de cualquiera hacía sus actuaciones o recitaba sus poemas sin calcular consecuencias, sin cuidarse; lo que a la larga le traería problemas, porque si hay algo que caracteriza a cualquier dictadura es su carencia absoluta de sentido del humor. En 1974 lo acusan de “diversionismo ideológico” y lo condenan a 8 años de prisión. Incautan toda su obra. Está en Villa Marista unos meses, y posteriormente en un hospital psiquiátrico (porque hay que estar loco para escribir “literatura subversiva”), con electrochoques incluidos y después la cárcel donde terminan de destruirlo, de convertirlo en un guiñapo humano. Gracias a la presión internacional obtiene su libertad en 1979 y se exilia en Estados Unidos. Aquí lo volví a ver. Era otra persona. Su obra publicada es, desgraciadamente muy escasa, y salvo un par de libros, el resto está dispersa por revistas y periódicos ya desaparecidos. En Cuentos breves y brevísimos (Universal, 1998) se recogen varias de sus narraciones.

 

Por todo lo anterior, pienso que es muy importante este montaje de El cuento de René, porque independientemente de que nos permite disfrutar del enorme talento de René, mantiene viva su memoria y su obra. Su mundo personal, marcado por el acoso, el miedo y la persecución, por el absurdo y la pesadilla, está muy bien representado en los siete textos seleccionados. Abre con Relato sospechoso, en mi opinión el más difícil y complejo de todos, magistralmente interpretado por el propio director, Larry Villanueva. René hace en él derroche de un humor feroz en esta especie de trabalenguas sobre la desconfianza, donde todos sospechan de todos mientras a su vez se hacen sospechosos. Una joya que retrata el alma, si es que tiene alguna, del régimen que padeció René y que sigue imperando en Cuba, más de medio siglo después.

 

Apenas hay elementos escenográficos: un refrigerador, que aparece en toda la obra y que lo mismo es una celda, que una mesa, un ataúd o una balsa, que se metamorfosea en lo que haga falta; el ojo del Gran Hermano que te vigila, que todo lo ve, y que está presente en el monólogo de Larry, que se le hace muy sospechoso hasta por cómo va vestido; la puerta del baño de un club o cabaré o vaya Dios a saber qué, con otros elementos que ayudan a configurar el ambiente (Los Bravos); y poco más. Los cuentos se enlazan mediante un recurso, en ocasiones demasiado largo, que se repite: ¡Identifíquese! La víctima de turno pide tiempo para despertar y buscar sus documentos, pero se lo niegan: ¡Vas a seguir soñando!

 

Le sigue Relato para moscas, un monólogo delirante, a cargo de Andy Barbosa. Este joven actor está muy bien, desenvuelto, irradiando frescura y seguridad, tanto en este trabajo como en Esposas, para mí uno de los mejores del conjunto. Ariel Texidó tiene a su cargo, El fantasma del puerco y Ser escritor, relato que, acertadamente, cierra la función. Dos cuentos excelentes desarrollados con la maestría a la que nos tiene acostumbrados este estupendo actor. En el primero, un matrimonio ciego confunde al hijo recién nacido con un puerquito que están criando para sacrificar en Nochebuena, dándole al segundo el tratamiento del primero. Un relato macabramente divertido. El último retrata al escritor bajo el horror totalitario. La escena de Texidó manipulando aquel artefacto, que se me antojó siniestro, especie de máquina de escribir surrealista, donde las teclas son martillos, es imborrable. Resume la tragedia del artista.

 

Carlos Acosta-Milián enfrenta en Carne un verdadero desafío actoral y sale muy airoso. Es un trabajo bien difícil, intenso, que requiere gran preparación. Una metáfora sobre el hambre y la sobrevivencia.

 

Rosie Inguanzo repite Los Bravos, un monólogo que ya realizó hace once años, una historia sardónica sobre la homofobia, típica de los regímenes comunistas. Dos policías de paisano llegan a lo que parece ser un bar gay. Su misión es apresar homosexuales, pero las cosas no son lo que parecen y el final es bien distinto a lo que esperaban los agentes. Rosie estuvo, sencillamente, fabulosa. Una gran actriz en un gran papel. Tal vez solo le reprocharía demasiada risa nerviosa casi al final del monólogo. En resumen, un excelente trabajo de conjunto. Los elementos escenográficos estuvieron a cargo de Michel Hernández y de las luces se ocupó Carlos Repilado.

 

 

‘El cuento de René’, la tragedia del artista bajo el totalitarismo

José Abreu Felippe

Especial/el Nuevo Herald

 

SOURCE:

http://www.elnuevoherald.com/entretenimiento/teatro/article138254223.html

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Los cuentos de René Ariza llegan a las tablas de Miami

 

DDC | Miami | 10 de Marzo de 2017 - 23:10 CET. | 4

SOURCE:

http://www.diariodecuba.com/cultura/1489183803_29560.html

Arca Images y Miami Dade County presentan la pieza teatral Los cuentos de René inspirada en la obra de René Ariza y dirigida por Larry Villanueva.

 

Ariza perteneció al grupo de Los Doce, fue Premio UNEAC de teatro en 1967 por La vuelta a la manzana.

 

"Imbuido y juguetón rescataba cuentos del horror y la locura, cuentos sobre lo cotidiano recuperados ahí donde la realidad social fungía como agente opresivo. Tristemente, igual que sucedió a tantos otros escritores, los textos que escribió en Cuba habían sido confiscados y destruidos en repetidas requisas oficiales", precisa Villanueva sobre su puesta.

 

La pieza recoge la diversidad de formas y personajes del universo del dramaturgo: el máximo líder, la cultura machista, el policía perseguidor, el delator, las falsas apariencias, el desquicio cotidiano, la bestialidad autorizada y deshumanización de la vida en la sociedad moderna, la homosexualidad, el escritor perseguido.

 

"Cierto apego a lo terrible de esos años 70, cierta nostalgia de la experiencia fundacional, cualquiera que esta haya sido, lo devuelve una y otra vez a sus fantasmas. René regresa a ese pasado (es también un lugar en la memoria emotiva y sensorial, tan útiles para la representación), ámbito familiar y social que desarrollará con humoroso discernimiento", señala el director de la puesta, Villanueva.

 

El elenco está integrado por el propio Villanueva, Ariel Texidó, Rosy Inguanzo, Andy Barbosa y Carlos Acosta-Milián.

 

El humor negro y el horror de una sociedad entregada a la sospecha, a la carnicería y a la paranoia social, es el tema central de la pieza.

 

La obra estará en escena desde el 9 hasta el 12 de marzo en On Stage Blackbox en el Miami Dade County Auditorum. Dispone de traducción simultánea al inglés.

 

Los tickets están a la venta en www.arcaimages.org.

René resucitado.

Por Max Barbosa - www.TeatroenMiami.com -  Saturday, 25 March 2017

SOURCE:

http://www.teatroenmiami.net/index.php/articulos-max-barbosa/8116-rene-resucitado

Teatro de la crueldad por la forma despiadada en que actúan los personajes unos contra otros(...) Un lenguaje por señas en un mundo donde no se puede hablar claro(...) Estas propuestas corresponden a una realidad nacional que es de donde surge la voz. -Matias Montes Huidobro.

 

El cuento de René, dirigido por Larry Villanueva, con las actuaciones de Rosie Inguanzo, Carlos Acosta-Milián, Ariel Texidó, Andy Barbosa y el propio Larry, motivó la asistencia de numerosas personas al Miami-Dade County Auditorium desde el día 9 al 12 del actual.

 

Larry escogió la estructura dramática minimalista como medio de expresión. De ahí el predominio del tiempo detenido o ausencia de cambios en un espacio abstracto sin tener en cuenta “la cuarta pared”- ¿existe?-, con un final abierto. Pero no se trata de reducir los elementos que conforman una puesta “clásica” por el mero hecho de “facilitar ” el montaje; al contrario. Se hizo evidente la intención de retomar el atormentado universo de René Ariza- en lo particular-, y del pueblo cubano- desde 1959 hasta estos instantes-,  de la manera más complicada posible: a partir de los actores.

 

Siete monólogos vinculantes a propósito: Relato sospechoso (Larry), Relato para moscas y Esposas (Andy), El fantasma del puerco y Ser escritor (Ariel ), Carne (Carlos Acosta-Milián), finalizando con Los bravos (Rosie). Por tanto, a pesar de la innata soledad del monologante, los personajes coinciden, además de participar (Carne y Ser escritor, por ejemplo) en determinados momentos de la puesta que hace cuestionar si estos son monólogos en la práctica; independientemente de su imagen aterradora: en Cuba el sufrimiento es colectivo.

 

“Literatura de interrrelación para ser contada de forma oral”, afirma Alejandro Lázaro al referirse a la obra de Ariza quien ofrecía sus cuentos en plena calle, sin previa plublicidad; pero en el teatro no se cuenta, se actúa, afirmamos. Entonces, ¿El cuento de René es más bien una narración hablada debido a que los relatos escenificados carecen de adaptación dramatúrgica? A  nuestro modo de ver, Carne, Ser escritor, El fantasma del puerco y Las moscas sobresalen por las actuaciones así como por la ausencia de los retruécanos que abundan en Relato sospechoso, Esposas y Los bravos. Carlos Acosta-Milián, sugiriendo que es un carnicero, atípico, por  cierto; se basa en las acciones para convencernos de que su carne es excelente, desplazándose a ritmo acelerado cual vendedor ambulante con dicción clara cuya musicalidad nos recuerda a los orientales. Lo más nutritivo del puerco que comercializa son los sesos. ¡Hasta Fidel Castro los consumía! La diminuta calavera que nos muestra lo atestigua. ¡Habrase visto sarcasmo mayor! Ariel Texidó es el de siempre: posee el don del convencimiento mediante la interpretación del texto y su expresión corporal-gestual. Si en El fantasma del puerco modula su voz a modo de contenido sufrimiento, en Ser escritor exterioriza el pesar que lo consume. No es gratuito que en ambas escena vista de presidiario. Hay que destacar la actuación de Carlos en este monólogo   (¿monólogo?) al participar como antagonista en un contrapunteo dramático-rítmico que acentúa el conflicto: mientras Ariel trata de escribir en un máquina compuesta por martillos en vez de teclas, a su espalda, Carlos trata de cortar sus ideas sonando los inmensos cuchillos con que destrozó el puerco. Claro, la mano de Larry Villanueva como director debe estar presente en todo momento. Andy Barbosa logra el instante más surrealista al “soñar”- leitmotiv de la puesta-, que tiene un refrigerador atestado de comida. Danza con este, lo acaricia incluso, come a través de signos mímicos. Se trata de una propuesta eficaz sin texto, enfatizando lo surreal con el fondo musical de Gracias a la vida interpretada por Violeta Parra (1917-1967), acólita del castrismo. En cuanto a Rosie Inguazo (Los bravos), Andy Barbosa (Esposas) y Larry Villanueva (Relato sospechoso) consideramos que la caracterización, lo exterior de sus personajes es acertada; sin embargo, insistimos, el retruécano es un recurso más literario que teatral, dependiendo de cómo se utiliza.¿Qué pasaría si estos mismos relatos se presentaran en el mismo contexto que disfrutó René Ariza?

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La frase “vas a seguir soñando” sirve de hilo conductor a El cuento de René, una selección de relatos del escritor cubano René Ariza (1940–1994) que ocupará la escena del Black Box On.Stage del Miami Dade County Auditorium a partir del jueves 9.

 

El elenco está integrado por Ariel Texidó, Rosy Inguanzo, Andy Barbosa, Carlos Acosta-Milián y Larry Villanueva, quien asumió la adaptación y dirección de Ser escritor, Carne, Las moscas, Insultos y Los bravos.

 

“Si tomé esta frase como leit motiv del espectáculo obedece a que la obra de René Ariza es totalmente surrealista, pues para sobrevivir en la Cuba de su época tuvo que inventar su propio lenguaje”, expresó Villanueva, quien al retomar un proyecto que estrenó en el 2006, comprobó su vigencia una vez más.

 

“En Cuba sigue la represión, nada ha cambiado y todavía hay gente que va a la cárcel por expresar lo que piensa; lo que prueba que la situación está igual que en la época en que René vivió allí”, dijo el director.

 

El dramaturgo, poeta y pintor René Ariza fue condenado a ocho años de prisión acusado de diversionismo ideológico. Logró salir de Cuba en 1980, durante el Éxodo del Mariel. Entre sus libros publicados sobresalen La vuelta a la manzana, Cuentos breves y brevísimos y Escrito hasta en los bordes.

 

“Podría decir que la lucha por la sobrevivencia, la desconfianza, la falta de libertad y la homofobia son los elementos comunes que unen los relatos de El cuento René”, dijo Villanueva, poniendo de ejemplo a Los bravos, la historia de dos policías encubiertos que llegan a un bar con el propósito de hacer una cacería de homosexuales.

 

Sobre el traslado del texto literario a las tablas, el director señaló que el gran reto consistió en encontrar un elemento común que enlazara las situaciones.

 

“Como en algunos cuentos se hace alusión a la falta de comida, me pareció ideal que un refrigerador fuera el objeto unificador y a la vez el símbolo del hambre que pasa el cubano”, señaló Villanueva, que anticipó que a lo largo de la obra el refrigerador se convierte en un ataúd, un barco y hasta en el Malecón de La Habana.

 

El director contó la colaboración del escenógrafo Michel Hernández, el diseñador de luces Carlos Repilado y del pianista Néstor Rodríguez, quien se encargó de la banda sonora.

 

En cuanto al elenco, Villanueva dijo que se trata de actores muy creativos que con solo decirles una palabra, echan a volar su imaginación y aportan soluciones ante cualquier obstáculo.

 

La trayectoria de Villanueva como director incluye Allá afuera hay fresco, Las brujitas del Downtown, el cortometraje Chambelona y más de 15 producciones con los estudiantes de School of Arts and Minds. Entre sus trabajos como actor se destacan El tío Vania, El día que me quieras y Cartas de amor a Stalin.

 

La producción de Arca Images tendrá traducción simultánea al inglés.

 

‘El cuento de René’. Black Box On.Stage del MDCA. 2901 W. Flagler St. Funciones: jueves 9, viernes 10 y sábado 11, 8 p.m. Domingo 12, 3 p.m. Boletos: $ 25 (tercera edad, estudiantes y grupos de más de 10 personas, $ 20 Informes: 786-327-4539 o www.arcaimages.org.

 

 

 

 

‘El cuento de René’

Arturo Arias-Polo

aarias-polo@elnuevoherald.com

SOURCE:

http://www.elnuevoherald.com/entretenimiento/revista-viernes/article135943988.html

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René en su resurrección.

Por Max Barbosa - www.TeatroenMiami.com

SOURCE:

http://www.teatroenmiami.net/index.php/articulos-max-barbosa/8102-rene-en-su-resurreccion

Traía el miedo a flor de piel, era un anciano joven que había viajado por la espiral del infierno.

Alejandro Lorenzo.

 

El cuento de René está de vuelta. Larry Villanueva descifra el mundo asombrosamente alucinante de René Ariza (La Habana, 1940- San Francisco, California, 1994), relacionado, estéticamente, con el quehacer del nunca ausente Virgilio Piñera (Cárdenas, 1912- La Habana, 1979).

 

!Caramba, René, cuánto te necesitamos para que prosigas recreando la realidad de una Isla en extinción permanente!

 

He aquí las motivaciones de Larry:

 

Hace unos años trabajaste los cuentos de René Ariza, ¿es el mismo concepto escénico de aquel entonces?

El tiempo pasa y a veces no pasa nada. Ese es el caso de Cuba, patria de René Ariza y de todos los actores en El cuento de René. El trabajo de Ariza sigue vigente no sólo en el tema de la isla, sino en el planeta entero. Ya sea en casa o un país, el poder y el control de un gobierno tiene tentáculos aunque no se sienta en carne propia. En el caso de Cuba, el texto de Ariza habla de un horror disfrazado de ironía para poder decir. El concepto de la puesta es parecido al anterior; hace once años, aunque comprendo que hay que crecer las ideas y llevarlas a otro nivel a costo del riesgo. Estoy dirigiendo intérpretes nuevos y me interesa ver sus propuestas. Me he acostumbrado a trabajar a partir del actor. Hay elementos dentro de mí que insisten y por lo tanto dejo que fluyan. Me identifico mucho con el texto de René Ariza y puedo ubicarlo en un paralelo con mis vivencias en Cuba. Aunque salí a temprana adolescencia, no se puede borrar lo vivido. La puesta continúa usando un refrigerador hecho por Michel Hernández, nuestro escenógrafo, y que es el mayor elemento escenográfico, eje que une todos los cuentos y que se convierte en nevera, ataúd o barco.

 

¿Crees que su discurso es atractivo en estos relativos tiempos?

¡René Ariza era tan artista! Lo conocí cuando yo empezaba en el teatro. Haberlo visto trabajar fue un excelente ejemplo para un joven que aspiraba ser actor. Recuerdo que era un hombre excéntricamente sencillo, loco y todo lo que hacía tenía un magnetismo. Sin proponérselo, me hacía reír mucho. Sigo admirando su trabajo en el tiempo y en su literatura. El absurdo, el surrealismo y el expresionismo son lenguajes que comprendo bien. René habla mi idioma. Encuentro una afinidad con su forma de contar. En estos tiempos su discurso sigue siendo muy actual aunque hemos tenido que ajustar algunos eventos para actualizar, por ejemplo, la trasformación de la Unión Soviética a la Rusia actual pero el poder es el poder y como popularmente hemos oído decir, “el mismo perro con diferente collar”

 

¿Cómo lograrán, tu y el elenco, teatralizar literatura?

Rene Ariza era actor y sus cuentos son monólogos. No es difícil teatralizar su trabajo. El tema que une los cuentos son metáforas teatralizadas de otros relatos suyos que no fueron escogidos por falta de tiempo escénico. La obra dura una hora y media.

 

Ariza presentó muchas de sus obras en plena calle, sin previa propaganda por su afán expresivo-comunicacional. Desde este punto de vista, ¿no es un riesgo la puesta en una sala?

A veces me he hecho la misma pregunta pero el riesgo es un componente necesario en todo lo que hacemos. Es importante que se conozca la obra literaria de Rene Ariza y el teatro es un medio que acerca al espectador a su obra. Sólo los que lo conocimos podemos dar testimonio del artista. Muchos de los actores con los que estamos trabajando han descubierto a René.

 

Los actores...

El elenco está a cargo de Rose Inguanzo, Carlos Acosta-Milían, Ariel Texido y Andy Barbosa. Yo también estoy a cargo de uno de los cuentos. Se escogió este elenco porque sabemos que los actores poseen el entrenamiento necesario para llevar a cabo lo que necesito de ellos. Son todos profesionales que se van a casa después de un ensayo y al día siguiente ya tienen un trozo del trabajo adelantado.

 

En tu última nota me preguntas que como se puede actuar y dirigir a la vez. En realidad es difícil. Sin embargo uno se ajusta. De hecho, abro el espectáculo precisamente para dedicar el resto de mi atención a los actores aunque he tenido que hacer entradas y salidas para facilitar el montaje. Preferiría actuar solamente o dirigir pero el monologo del Relato sospechoso disfruto mucho hacerlo y creció dentro de mi como si lo hubiese incubado. Este tipo de apego suele suceder en ocasiones a algunos actores.

 

Son siete monólogos. ¿No son demasiados si tenemos en cuenta que el actor es intrínsecamente sociable con otros actores en escena?

Los actores tienen relación entre cuento y cuento y a veces dentro de la misma pieza. Ahí es donde la licencia poética ata la teatralización de los cuentos basados en el trabajo de Ariza. Los relatos están 95% intactos. El resto es para darle coherencia y unificar el espectáculo a través de un tema sacado del mismo trabajo de Ariza tomando su frase “… vas a seguir soñado…”

 

Los cuentos de Ariza son material sólido para un actor. El texto es un tour de force para cada intérprete y a nosotros nos gusta caminar la cuerda floja. Sin embargo, siete cuentos, uno detrás del otro, sería un poco aburrido en esta época tecnológica en que vivimos. Pensé entonces en teatralizarlos con un tema que los hile y es lo que hemos estado haciendo. El tema es una excusa simplemente para decir El cuento de René.

 

Del equipo de realización...

Esta producción es una colaboración Miami Dade County Auditorium con Arca Images. Los elementos escenográficos son de Michel Hernández y las luces de Carlos Repilado. Néstor Rodríguez me está ayudando a escoger la música que apoyará las transiciones de un monólogo a otro. Debido a que mi concepto es por el camino del surrealismo – así lo sugiere el mundo literario de René Ariza-, quiero universalizar el tema con música clásica, entre otros géneros. Me encantaría alejarme de los temas folclóricos nuestros siempre buscando una manera nueva de contar. Estoy interesado en la yuxtaposición de ideas, sonidos y notas que subrayen el mundo onírico de la puesta. Aunque lo tengo todo claro como director, en el laboratorio de los ensayos cada propuesta del actor me sugieren ideas nuevas para el componente audiovisual de la obra.

 

El cuento de René. Del 9 al 12 de marzo. Miami-Dade County Auditorium, 2901 W. Flager St, Miami, Fl. Información: 786-327-4539.

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